ES
En la Estación de Atocha, los espacios centenarios se entrelazan con la memoria de los viajeros que cruzan sus pasillos. La luz que entra por los altos ventanales dibuja sombras sobre el hierro y la piedra, mientras los ecos del pasado y del presente convergen en un mismo instante. Esta serie en blanco y negro reduce la escena a forma, textura y silencio, invitando a una mirada que reflexiona sobre el tránsito, la llegada y la partida, sobre el papel de Atocha como cruce de caminos y punto de encuentro en la ciudad de Madrid.
En la Estación de Atocha, los espacios centenarios se entrelazan con la memoria de los viajeros que cruzan sus pasillos. La luz que entra por los altos ventanales dibuja sombras sobre el hierro y la piedra, mientras los ecos del pasado y del presente convergen en un mismo instante. Esta serie en blanco y negro reduce la escena a forma, textura y silencio, invitando a una mirada que reflexiona sobre el tránsito, la llegada y la partida, sobre el papel de Atocha como cruce de caminos y punto de encuentro en la ciudad de Madrid.
EN
At Atocha Station, century-old spaces intertwine with the memory of travelers moving through its corridors. Light streaming through tall windows casts shadows on iron and stone, while echoes of past and present converge in a single moment. This black-and-white series reduces the scene to form, texture, and silence, inviting a gaze that reflects on transit, arrival, and departure, on Atocha’s role as a crossroads and meeting point in the city of Madrid.
At Atocha Station, century-old spaces intertwine with the memory of travelers moving through its corridors. Light streaming through tall windows casts shadows on iron and stone, while echoes of past and present converge in a single moment. This black-and-white series reduces the scene to form, texture, and silence, inviting a gaze that reflects on transit, arrival, and departure, on Atocha’s role as a crossroads and meeting point in the city of Madrid.